viernes 9 de mayo de 2008

siguen las reseñas post-salón

Pedro y yo
Astiberri, 16.00 €

La obra sin duda más personal de Judd Winick. En el año 93 el autor se presentó a un programa de telerrealidad en San Francisco. Allí debía convivir con varios desconocidos durante seis meses, lo que ya daría para un buen cómic. Lo peculiar de este caso fue su compañero de habitación: un hispano homosexual, seropositivo y activista en la lucha contra el sida.
Rapidamente, Pedro se convertirá en su mejor amigo y conseguirá sensibilizar sobre el tema al autor y a la gran cantidad de teleespectadores del programa, influyendo de forma decisiva en la opinión de la sociedad americana. Esta sóla razón ya sería suficiente para hacer imprescindible la lectura de esta obra, pero hay más: está muy, pero que muy bien contada. Winick narra la historia desde un punto de vista personal y emotivo sin llegar a sensiblero, que llega al corazón. Por lo menos, al mío. Repito: imprescindible.

Apocalipsis friki
La Cúpula, 13.00€
Vuelve Peter Bagge con una historia de supervivencia llevada al extremo. Un ataque nuclear en Seattle pillará a los protagonistas, un par de urbanitas, acampados en la montaña. Entonces comenzará su batalla por la subsistencia contra el hambre, el frío, el resto de supervivientes y contra ellos mismos. La capacidad de adaptación del ser humano es asombrosa, aunque para ello haya que pisar a todos los demás. En este caso los dos amigos se enfrentan a la tragedia con dos actitudes muy diferentes, que darán mucho juego en el desarrollo de la acción.
Una de las historias más ácidas de Bagge, que muestra la naturaleza humana en su estado más crudo. No falta su sentido del humor, pero, en esta obra, la sonrisa se te hiela en la cara más de una vez con los retorcidos giros de la misma. Interesante en muchos aspectos y muy entretenida.

Papel y plástico
Astiberri, 13.00 €

Si tienes más de 30 años y abres este libro volverás a tu infancia. Así de claro. ¿Recuerdas jugar con los clicks, el blandi blup, con ocho basta, los cassettes de parchis o los madelman? Si es así este es tu libro. Lo único que le falta es la música, algo que yo reconozco no he podido menos que ponerle al leerlo. No he podido evitar tararear las canciones de barrio sesamo, vicki el vikingo, el osito misha y alguna otra inconfesable.
Nostalgia en estado puro. Oscar Lombana ha hecho un trabajo espectacular encontrando objetos (verdaderos tesoros) que, en mi casa, por ejemplo, desaparecieron para siempre.
Es un libro para leer con los amigos, para comentar, para disfrutar compartiéndolo con gente que también se divirtió con los juegos de agua y tuvo un spectrum. Una obra en la que prima lo visual que remueve los recuerdos. Sin embargo Oscar no se conforma con eso y aporta una serie fantástica de listas. Listas de cosas que nos gustaban y que no, de cosas que hacíamos entonces, de simples palabras asociadas a nuestra niñez. Es increíble el poder evocador de las palabras. Valga un par de ejemplos: el chicle negro o los seres mágicos acuáticos anunciados en los tebeos y revistas. No hace falta decir más. Un estupendo viaje al pasado que no os podeis perder.

Bego

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1 comentarios:

Blogger Iñaki ha dicho...

Faltan muchas items de nuestra infancia en papel y plastico. En mi opinion, la cosa da para muchisimo mas. Otro libro ya antes que vengan espabilaos de turno copiando la idea...

15 de mayo de 2008 13:06  

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